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Hoy, Pepe Carina, Director y Co Fundador de 360runn nos cuenta su experiencia en la última Maratón de la Gran Muralla China.
 

Nombre Completo: José Luis Carina
Apodos: Pepe
Edad: 42 años
Profesión: Ahora, emprendedor independiente, luego de 26 años de empleado.
Runner desde: 2001
Primer Maratón: Buenos Aires, 2005
Mejor Marca en Maratón: 3h 47’ (Buenos Aires, 2007)
Ciudad de Residencia: Capital Federal
Carrera más lejana/exótica: Maratón de la Gran Muralla China
Qué hay en tu valija Runner: No puede faltar un buen libro y y un par de ojotas.
Próximo Destino: Aún incierto, pero sueño con Atenas.

El último maratón:
Es muy difícil tomar una decisión que te replantea la vida. Pensar en el último maratón (42,195 kilómetros) no es fácil, luego de trece años de atarme las zapatillas para salir a rodar. Pensar en esa “primera vez” en Barrancas de Belgrano y ver en retrospectiva todos los lugares que recorrí y los amigos que hice en éstos años con la excusa de correr maratones, hace que la selección del escenario para la distancia mitológica sea muy meditada.

Y ése escenario fue el Maratón de la Gran Muralla China en 2014. Ese sueño convertido
en realidad. Ese sueño que pudo ser contagiado como un virus imparable a muchos otros corredores.
 

Llegué a Beijing con una acumulación de lesiones viejas y nuevas, en ambas rodillas y en el gemelo derecho. Unas horas antes del maratón tuvieron que inyectarme un analgésico para poder enfrentar éste desafío.

La previa:

Se vivía como un club con diferentes “trapos”. Si bien éste maratón tiene un cupo máximo de 2.500 corredores en las tres distancias (maratón, media maratón y 8,5 kilómetros), están representados más 50 países y cada uno orgulloso de sus “colores”: Pero unidos en lo único que puede lograrlo. Una pasión. Nuestra pasión

Solo el comienzo: 
Una entrada en calor de un kilómetro llano era el único regalo agradecido que podíamos esperar. A partir de allí, cuatro kilómetros cuesta arriba, sin respiro. Los habitantes de la aldea Huangyaguan esperan año tras año éste evento. Todos en la puerta de sus casas alentando a los corredores. Los niños regalando flores silvestres y los ancianos, solo sonriendo. De esa manera, la primera tortura se hacía llevadera.
 

Primera trepada: 
Bienvenidos a la Gran Muralla, parecía decir un cartel en chino.
Los primeros escalones te abrazan y te obligan a tomar las cosas con calma. Hechos de piedra y lajas, completamente irregulares, no te permiten más que subirlos de a uno.
No importa el ritmo que hayas planificado, hay que pensar cada paso. Nos esperaban más de 2.000 escalones en la segunda etapa del maratón. Era el primer filtro. Muchos corredores al terminar el kilómetro 8,5 empezaban a pensar seriamente la continuidad
en éste desafío.




El recreo:
Una recta casi perfecta en falso llano hacia la aldea Duanzhuang (kilómetro 15) era el único recreo que nos iba a regalar el maratón, ya que a partir de allí, nos esperaría la primera cuesta constante de unos kilómetros, pasando por las aldeas Qinshanling y Chedaoyu. Había llegado al kilómetro 21 con muy buen tiempo. 
A pesar de las molestias en el gemelo (la sensación era correr con una pierna dormida),
solo habían pasado 3 horas de carrera y mi objetivo de cumplir el maratón en 6 horas
era alcanzable. Pero las cuestas interminables en ésta etapa me demostraban que la
historia aún no había sido escrita.
 

El golpe: 
En la segunda entrada a la Gran Muralla, la sensación fue innombrable. La trepada en vertical de 150 metros en menos de un kilómetro, y luego de 35 kilómetros de carrera, hacía que todos los corredores sintiéramos que el tiempo se detenía.
Los pies pesaban toneladas. Solo podías subir un par de escalones para tener que detenerte a respirar. Muchos sentían nauseas y vomitaban. Mirar para arriba te deprimía y mirar para abajo te tentaba al abandono, ya que la plaza Yin Yang estaba a solo pasos.
 

La despedida: 
Los últimos tres kilómetros de escalones eran memorables.
Estar allí hacía que los dolores y el agotamiento desaparecieran. La presión de tiempos establecidos como estrategia se esfumaban de tu mente para dejar lugar a la contemplación de estar en un lugar único en el Mundo. Volver a desandar esos escalones, pasando por las torrecillas donde la temperatura disminuía unos 5ºC me daban los respiros necesarios para disfrutar de lo que estaba viviendo.
 

El final: 
Al terminar la Gran Muralla, solo quedaba recorrer un tobogán de 4 kilómetros en asfalto para volver a la aldea Huangyaguan. A pesar de sentir el gemelo derecho completamente lastimado, pero sin dolor, tenía la necesidad de CORRER.
De VOLAR. Allí es donde la cabeza terminó de sufrir y saber que era posible. Que ya
estaba. Que se terminaba lo que había empezado hacía más de 6 horas. Solo quedaba
disfrutar.
 



La llegada: 
La entrada a la plaza Yin Yang, escuchar que el locutor dice tu número de dorsal, tu nombre y tu país te levanta unos centímetros del piso para sentir que volás en los últimos pasos. La línea de llegada está allí. Ves que un voluntario ya tiene tu medalla en la mano y que el fotógrafo está listo. No pensás en la mejor pose ni si tu peinado está presentable. Una banda de argentinos esperándote para abrazarte y compartir ese momento tan lejos del hogar. Solo querés llegar. Y LLORAR DE ALEGRÍA Y EMOCIÓN.

Digo que éste será mi último maratón. La remera de finisher ya está enmarcada ycolgada, junto con el dorsal, en la pared de mi rincón. La medalla a la vista, en mi escritorio.

Pero el running siempre tiene la última palabra.
En esta oportunidad les presento a Gaby Farah, el creador del grupo de maratonistas mas numeroso de Facebook "Corredores de Maratones". Quien además va a ser nuestro cronista en la próxima edición de la Maratón Internacional de Mendoza. Conózcanlo...


Nombre Completo  
Gabriel Osvaldo Farah
Apodos  
Maratonista

Maratón de Asunción

Edad 
42

Profesión  

PROFESOR EN EDUCACIÓN FÍSICA

Runner desde 
2007


Primer Maratón 
2007


Maratón de Buenos Aires 2007

Mejor Marca en Maratón 

3h30'46" ( ROSARIO, 26/06/11)

Ciudad de Residencia 
Córdoba Capital

Carrera mas lejana/exótica 
Maratón de Asunción, Paraguay

Qué hay en tu valija Runner? 
De todo, no me hace falta salir a comprar nada, tengo desde la ropa hasta la comida, cubiertos, resistencia para calentar el agua, muchas cosas. En mi casa me dicen si me voy una semana por todo lo que llevo. 


Próximo Destino
Maratón Internacional de Mendoza
El 1ro de Junio se corre la edición número 15 del Maratón Internacional de Mendoza. Con casi 2000 inscriptos en las diferentes distancias (10k, 21k y 42k), esta edición promete ser distinta a sus 14 antecesoras. Presenta un nuevo recorrido que respeta los criterios de las grandes maratones del mundo mostrando la belleza de la zona, sin perder el desafío particular que significa la provincia de Mendoza para los amantes del running.

La inscripción pueden hacerla online hasta el 30 de Mayo y los kits se estarán entregando el 30 y 31 de mayo en el Hotel Intercontinental de 10 a 20hs en el marco de una pequeña expo armada para tal fin.

Acá les dejo los circuitos de las tres distancias:

Maratón Internacional de Mendoza 10k

Maratón Internacional de Mendoza 21k

Maratón Internacional de Mendoza 42k

Info: SportsFacilities

DIA 0 – EL SUEÑO Y LA PREVIA
Cuando en 2012 se dio a conocer la primera edición de la carrera supe que iba a correrla en algún momento.
Ese año era una verdadera utopía soñar con terminar una aventura de ese tipo, todavía no había cumplido un año entrenando regularmente,  pero estaba convencido de que si cumplía con algunas metas intermedias ese día iba a llegar.
Así fue que en enero de este año y luego de completar dos maratones entendí que estaba listo para encarar este desafío. Entrenaba solo hasta ese momento y preparar una aventura en Buenos Aires no es tarea sencilla por lo que opté por ingresar a un running team. Así fue que luego de revisar varias opciones opte por unirme al equipo de Carolina Rossi y su Fila Running Team.
La preparación específica duró cinco meses e incluyó una hermosa pero no del todo positiva excursión a Huerta Grande para correr los 25k del Columbia Xtrail America por las sierras cordobesas en el mes de marzo. En esa oportunidad, mi ansiedad me jugó una mala pasada y luego de culminar la competencia terminé deshidratado en la carpa de enfermería.
Esta experiencia  me inquietó bastante, ¿cómo iba a hacer para bancarme tres días en la montaña si no había podido con uno solo? Ahí fue donde entendí lo más importante de tener un entrenador y un grupo de entrenamiento. La contención que me brindaron ellos y mi familia fue tal que lejos de amedrentarme, “lo de Córdoba” me dio más fuerzas para continuar, sabía que esa experiencia iba a sumar mucho más de lo que restaría.
El día ocho de mayo llegué a Salta, me reuní con mis compañeros y juntos fuimos al teatro Provincial para realizar la acreditación.  Retiramos el kit, nos sacamos fotos y luego asistimos a la charla técnica.
La aventura había comenzado.

Raid Columbia 2014



DÍA 1 – TREN A LAS NUBES

Chorrillos a Campo Quijano
Distacia: 26k
Altura: Max 2121 mtnm – Min 1539 mtnm
Altura Acum: Asc. 424 mts – Desc. -1005 mts
    
         
El viernes nos encontró muy temprano esperando subir la combi que nos llevaría hacia la estación Chorrillos para el comienzo del primer día.
El transfer nos dejó alrededor de una hora antes del comienzo, tiempo que aprovechamos para  ir al baño, terminar de hidratarnos, llenar los camels y sacarnos alguna que otra foto.
Cuando el reloj comenzó la cuenta regresiva, nos apostamos en la largada y mientras los nervios y la ansiedad se incrementaban, las palabras de aliento de todos, corredores y acompañantes,  nos iban dando el ánimo necesario.
Los primeros kilómetros  transcurrieron entre la incertidumbre de no saber con qué nos íbamos a encontrar y la satisfacción de estar corriendo por las mismísimas vías del tren a las nubes y cruzar los puentes, pisando solo en los durmientes, tratando de no mirar hacia abajo para evitar el vértigo.
Luego, el recorrido nos alejó de las vías para depositarnos a través de una ruta de ripio, en un río casi seco en medio de dos cerros que pintaban un paisaje similar a estar transitando por un cañón. Moverse a través de las piedras no fue tarea sencilla, si bien en un principio parece que podés correr libremente, lentamente te va comiendo las piernas.
Al salir del río tomamos otra carretera de tierra que nos hizo pasar por una escuela en donde alrededor de seis niños nos esperaban en fila y con las manos extendidas para que se las chocáramos al pasar. Todavía tengo presente la risa de cada uno de ellos cuando choqué las mías.
Antes de atravesar el tan esperado  túnel  debíamos trepar una pared de setenta metros para lo cual tuvimos que ayudarnos con una soga. Ahora sí, había llegado el momento de enfrentar a la oscuridad, ingresar en ese pasadizo y ver cómo de a poco dejabas de ver, tener que apoyarte a la pared y caminar para no caerte. Fueron apenas unos 45 segundos  hasta que al girar se volvía a ver la luz y las piernas retomaban el ritmo.
Otra vez había que salirse de las vías y tomar por un sendero que descendía en una especie de caracol, por fin podía correr libremente. Lamentablemente no duró mucho ya que al poco tiempo estaba enfrentando una pequeña cuesta que desembocaba en el momento más anhelado del  día, el tan ansiado viaducto, un puente a más de sesenta metros de altura y de unos dos metros ó menos de ancho. Por suerte se dejaba correr y hacerlo sabiendo que estás corriendo sobre la postal es una sensación maravillosa.
Al término del viaducto recorrimos las vías casi hasta el final, este fue sin dudas el momento más aburrido y tedioso de la misma, quizás el cansancio que ya estaba haciéndose notar, hizo que no disfrutara este último tramo. Quedaban seis mil metros, lentamente comencé a perder ritmo y en los últimos tres kilómetros debido a unos calambres estomacales tuve que alternar la corrida con pequeñas caminatas para tratar de paliar el dolor.
El final de la etapa no era el mejor pero al ver que el arco de llegada se acercaba me olvidé de los dolores y corrí a cruzarlo.
En total recorrí los 26 kilómetros en 02:35:16hs quedando en la posición 95 sobre 436 corredores de la categoría individual.
El primer día se había terminado entre la satisfacción de haber culminado una carrera muy dura y la incertidumbre sobre lo que pasaría al día siguiente ya que el cansancio era realmente importante.


Raid Columbia 2014

DÍA 2 – CERRO DE LOS SIETE COLORES
Tumbaya a Purmamarca 
Distacia: 21,2k
Altura: Max 2820  mtnm – Min 2103 mtnm
Altura Acum: Asc. 1090 mts – Desc. -869 mts

Después de pasar el día y la noche en un campamento sensacional, debíamos tomar la combi que nos llevaría a Tumbaya para iniciar la segunda etapa.
El viaje se demoró más de lo esperado y llegamos a la largada apenas diez minutos antes del comienzo de la carrera. Al llegar tan sobre la hora tuve que optar por cargar agua y no ir al baño, lo haría durante el recorrido.
En la charla técnica nos habían aconsejado guardar piernas para el último tramo porque íbamos a poder correr muy rápido y eso nos haría ganar mucho tiempo.

Los primeros kilómetros se presentaban algo ondulados y con una arenilla bastante densa. Decidí cuidarme para lo que vendría y opté por caminar cada cuesta y correr solo en los momentos planos y en los descensos.
Así fue que caminando rápido llegué al pie del primer cerro, en total serían unos 300 metros de ascenso en cinco kilómetros para este primer cuarto de la carrera. No quise apurarme demasiado y quizás pequé de conservador al mantenerme por detrás de corredores que evidentemente trepaban a un ritmo más lento del que podía hacerlo yo. El temor a que me pase lo mismo que en Córdoba estaba a flor de piel y me impedía relajarme y avanzar tranquilo.
Paso a paso llegué a la cima y me apresté a enfrentar el primer descenso, un hermosísimo sendero de tierra de unos tres mil metros que se dejaba correr muy fácilmente. El paisaje comenzaba a mostrar las primeras tonalidades en los cerros y se mostraba como preámbulo de lo que vendría.
A la altura del noveno kilómetro de carrera finalizaba el descenso y el segundo puesto de hidratación daba comienzo al tramo más tedioso de la etapa. Una cuesta de ripio imposible de correr. Su inclinación no era muy pronunciada pero su constante elevación hacía que trotar fuera un acto suicida.
Otra vez un puesto de hidratación marcaba el comienzo de un nuevo desafío en este segundo día, ahora teníamos enfrente un nuevo cerro que deberíamos subir por un sendero caracolado que aumentaba su pendiente a medida que avanzábamos. La trepada culminaría a los 2820 mtsn, todo un desafío para los cuádriceps y lumbares.
Fueron cuatro kilómetros en donde se mezclaron todas las emociones, por un lado el sufrimiento de trepar y trepar sin ver el final y por el otro, la emoción de saberse inmerso en medio en un paisaje único, pintado por cerros enormes y coloridos.
Por último, y como todo esfuerzo tiene su premio, luego de la cima, se desprendía un descenso de 5 kilómetros para correr y dejarse llevar.
Los primeros metros no serían sencillos pero había esperado tanto ese momento que no me importó correr riesgos y decidí apretar el acelerador y bajar lo más rápido posible. Por supuesto que patiné con un puñado de piedras sueltas y terminé en el suelo. Pero tuve la suerte de caer en un lugar plano y con el suficiente espacio para permitirme rodar y evitar lesiones. Me incorporé velozmente y lejos de amedrentarme, seguí bajando a máxima velocidad.
Al finalizar la parte más técnica de la bajada ingresábamos en el Paseo de Los Colorados, ya no tenía que preocuparme por las lesiones y me lancé a correr como no lo haría durante los tres días de competencia.
Luego de una curva hacia la izquierda ingresábamos en la bella Purmamarca en donde después de unas tres ó cuatro cuadras se encontraban la plaza principal y el arco de llegada.
Ésta vez fueron cerca de 22 kilómetros, que parecieron como 30, en 03:08:24hs puesto 78 en la categoría individual en la etapa.
Culminaba el segundo día y las ganas de seguir corriendo y disfrutando esta hermosa aventura no paraban de crecer. Estaba realmente feliz y no deseaba que se terminara nunca lo que estaba viviendo.


Raid Columbia 2014

DÍA 3 – SALINAS GRANDES

Distacia: 10k
Altura: Max 3413  mtnm – Min 3405 mtnm
Altura Acum: Asc. 80,5 mts – Desc. -80,9 mts

Cuando arribamos cerca de las 8am, las Salinas nos recibieron con una temperatura aproximada de -1°C, y cada ráfaga de viento me hacía sentir que la elección de ir solo con un short no había sido la elección acertada. Por fortuna, y a medida que pasaba el tiempo y la hora de la largada se acercaba, entre la adrenalina y el sol que iba subiendo, la temperatura fue creciendo al punto que opté por correr solo con el short y la pechera oficial.
Hasta el momento no había tenido problemas con la altura, podía respirar perfectamente y sentía que el aire no sería un problema. Decidí comenzar a 4.50min/km para luego ir viendo si podía bajar a 4.30. La idea original era bajar los cincuenta minutos por lo que no iba matarme.
El plan me duró quinientos metros, no podía levantar las piernas del piso, era como si mis pies estuvieran imantados al suelo.  Cada paso significaba un esfuerzo enorme, y si bien el ritmo cardíaco se acemejaba al de un fondo, apenas si podía mantenerme por debajo de los 6 min/km.
A mi alrededor la gente ya comenzaba a caminar. En ese momento, claro, el objetivo de la carrera cambió; ahora el gran desafío sería no caminar. Algo sencillo si tenemos en cuenta que sólo serían diez mil metros, pero un tarea casi imposible, si pensamos que estaba a más de 3400 mtsm y con una carga de kilómetros enorme sobre las espaldas.
El terreno, lejos de ayudar, empeoraba las cosas. Capaz de cambiar tres ó cuatro veces la superficie en apenas trescientos o cuatrocientos metros. Pasaba de ser firme y liso como el asfalto a arenoso y blando como en la playa órugoso y tan endeble que sentías cómo se rompía bajo tus pies con cada paso.
El viento, la pesadez en las piernas y  las ganas de que se termine ya ese suplicio hicieron sin dudas de esta etapa, la más difícil de todas.
Si bien correr era una tarea mayor, el nuevo plan venía cumpliéndose; a medida que se sucedían los kilómetros y el arco de llegada estaba más cerca, el buen ánimo iba creciendo y de a poco se hacía más llevadera la carrera.
Alrededor de la octava marca encontré a dos de mis compañeros de grupo que venían tirando juntos, decidí hacer el esfuerzo de alcanzarlos y tratar de terminar con ellos la prueba.
Esto hizo claramente más llevadero el último tramo y pude relajarme y pensar en lo maravilloso de estar rodeado de un hermoso desierto blanco, un paisaje sensacional, el broche de oro a tan hermosa experiencia.
Ese último kilómetro y medio que hicimos los tres juntos quedará conmigo para siempre, hablamos poco, es cierto, pero nos dimos el ánimo y la compañía necesaria para terminar de disfrutar juntos una de las más asombrosas vivencias que hemos vivido como corredores.
Se terminaba el Raid Columbia y decidimos hacerlo juntos, cruzamos la meta abrazados, emocionados y felices.
Fueron poco más de 10 kilómetros, los más difíciles de mi vida, en 01:02:36hs 95 en la categoría individual en la etapa.
Completé la carrera en 06:46:16 horas que me dejaron en la posición 84 de la general  y 47 en la categoría.
No es una carrera que necesariamente deba hacerse de a dos pero sí es una experiencia que debe compartirse con otros.
El primer día es duro pero muy divertido, el segundo es sencillamente maravilloso, desde los paisajes hasta el placer de su exigencia, el tercero es el más difícil y extraño, claramente una experiencia que merece ser vivida.
Si tienen la oportunidad de hacerlo en algún momento no lo duden, es una carrera que realmente vale la pena.

Ricardo Ignacio Ordoñez

Raid Columbia 2014

Montevideo tuvo su debut en pruebas de 42,195kms. y Sebastián Amaya se animó a correrla. Así la vivió:



Ya pasaron tres días de mi primera maratón y de a poco comienzan a bajar los dolores en las piernas, a la vez que de apoco me sube el orgullo de haber tenido mi bautismo en la mítica distancia del atletismo: los 42,195K. Algunos me felicitan mientras que otros me miran como diciendo "pero vos estás loco".
Luego de haber corrido hace un año una media maratón en Florida, mi ciudad natal 100 kilómetros al norte de Montevideo, decidí ir por mi primera maratón. Sabía que la capital uruguaya iba a tener su debut en una prueba de 42 y entre los objetivos de Año Nuevo me propuse hacerla. Y, después de unas 12 semanas de entrenar solo, porque así lo prefiero, el domingo pasado logré completarla.

La carrera largó a las 7:00 de la mañana, aún de noche, en la explanada del Palacio Legislativo, la sede del Parlamento uruguayo. Los competidores de 42K y 21K salieron a esa hora y 7 minutos después lo hicieron los de la categoría participativa de 7K, todos diferenciados con remeras de distintos colores.

Maratón de Montevideo

Y tras dar una vuelta al Palacio, la prueba arrancó con una bajada de unas cinco cuadras por Avenida del Libertador, para luego subir un repecho similar –el más largo y alto del trazado- hasta llegar a 18 de Julio, la principal avenida de Montevideo, para doblar la izquierda, hacer unos 500 metros, y retornar por la otra senda hasta la Plaza Independencia, donde inicia la Ciudad Vieja.

Me imaginaba que entre los corredores iba a ver más caras de concentración y esfuerzo, pero en esos primero kilómetros todo era alegría y euforia contagiosa.

Tras pasar el tramo “urbano”, el circuito llegó a la rambla de Montevideo, o costanera como le llaman en Argentina, terreno donde se iba a desarrollar el resto de la prueba. Se trata de uno de los puntos de la ciudad preferidos por los runners a la hora de entrenar, con el Río de la Plata a un lado y la ciudad del otro, prácticamente todo plano, con sol en verano y con mucho frío en invierno, y también con días en los que el viento nos obliga a volver a casa, frustrados, al no poder avanzar por su fuerza. Pero este domingo, por suerte, no fue un obstáculo, si bien se hizo sentir en algunos tramos.  

¿Y mi carrera? Hasta ese momento iba todo bien, ¿o mal? Porque había salido muy rápido, a un ritmo de 50 minutos en los primeros 10K y tenía planificado hacerlos en 56 para hacer los 42 en unas 4 horas. Fue un error de principiante que, pese a mi inexperiencia, me sirve para aconsejar a quienes nunca hicieron una maratón: mantengan la calma en la largada y no salgan a lo loco.

Como les contaba, la carrera siguió por la rambla. Como guía turístico les cuento que pasó por la zona de Barrio Sur y Palermo, Playa Ramírez, Parque Rodó –donde luego sería el punto de llegada- Punta Carretas, Pocitos, Kibón –donde la organización evitó el repecho de ida-, el Puertito del Buceo y Malvín.

La organización, a cargo de la Intendencia de Montevideo y la Confederación Atlética del Uruguay, dispuso de varios puestos de hidratación y frutas. Además, grupos de corredores ofrecían, a todos los participantes, sus propios alimentos, además de ponerle color y animar. Para destacar.

Y entre una cosa y otra, escuchando música y viendo un amanecer inolvidable, se me pasó media maratón, con un tiempo de ¡1:51! Estaba acelerado.

La carrera siguió por la rambla hasta llegar a Carrasco, uno de los barrios más exclusivos de Montevideo, y dio la vuelta en la Escuela Naval, kilómetro 26 de la prueba. Y ahí comenzó mi batalla.

Era como si el cuerpo me hubiera hecho el clic de que era la hora de volver hasta la llegada. De a poco aparecieron algunos pequeños dolores en las piernas. Y, supuestamente, aún no había llegado a “El Muro”. Comencé a bajar el ritmo de carrera de a poco fui ingresando en esa fase de la que tanto había leído y en la que el único consejo era tener fuerza en la cabeza. 

Maratón de Montevideo

Justo en ese tramo fue donde menos se hizo sentir la gente, porque pasaba por un lugar en el que prácticamente no había nadie. Sin dudas, fue el momento que más me costó, en el entorno de los 30 kilómetros.

La carrera volvió a una zona más habitada y de a poco regreso el aliento de la gente: familias, parejas de veteranos, muchos en bicicleta, algunos con carteles, músicos tocando samba. Todo sirve para un corredor que hace su primer maratón solo y en una ciudad grande, en la que nadie lo conoce.

“El Muro” o lo que sea ya estaba ahí. En cada puesto de hidratación tomaba agua o Gatorade, me comí un par de ticholos, y llegué a probar un gel, pero no me gustó y lo escupí. Sabía que me quedaban un par de cuestas leves y que después se venían los últimos kilómetros, y, por las dudas, para no arriesgar alguna lesión, decidí subirlas caminando y bajar trotando.

Así lo hice y me metí en el tramo de final de la carrera. Los 42,195K estaban cada vez más cerca. Un señor con pinta de profesor de Educación Física me aconsejó: “Mantené el ritmo suavecito que llegás bien”. Y esa fue la clave, lo importante era llegar. Seguí a un paso bajo, tranquilo, pese a todos los dolores, y fueron pasando los últimos metros.

Cuando vi la llegada, que parecía que nunca iba a aparecer, me dio energía para superar a dos corredores –creo que fueron los únicos que pasé desde el kilómetro 26- y pasar la línea de meta con algo de velocidad

Maratón de Montevideo

Entre la gente vi a mi novia, que había estado nerviosa por la exigencia de la carrera, le sonreí, le tiré un beso, y pasé por el arco con las manos hacia el cielo, recordando a mis tíos Hugo y Edgardo, quienes hace unos años me iniciaron a correr y hoy me protegen desde el cielo.
 

Maratón de MontevideoY así pasó mi primera maratón, la primera Maratón de Montevideo, que en 2015 tendrá su segunda edición, para la que ya están todos invitados. 

Sebastián Amaya 
@sebaamaya
 
Correr en Rosario es siempre un buen plan. Esta era mi segunda vez, mi segunda media maratón en esa ciudad. Y viajar para correr tiene esa mística indescriptible. Ya el hecho de preparar un bolso, por mas pequeño que sea, le suma valor a la carrera y mas aún si el viaje es con amigos.
Salimos el sábado con la valija runner lista, dos pares de zapatillas, medias varias, mis pantorrilleras Sox, el combo Movius (remera térmica, remera manga corta y calzas), obviamente el reloj, el cinto de NoAflojes y un gel.



La organización en general fue óptima. Una vez llegado, retiré el kit en minutos y luego pude dar unas vueltas para comenzar a relajar y a saludar amigos que me fue dando el running. El día siguió con almuerzo con amigos, mates a la vera del rio y cena de carbohidratos con todavía mas amigos. Solo quedaba dormir unas horas, desayunar y a correr...

La mañana del domingo amaneció con una llovizna pero por suerte mientras hacíamos la entrada en calor con los amigos del team Accyona ya no llovía. Nos acomodamos en el secto de largada con el profe Santoro, Gerardo Tripodi y Pablo Lardo (compañeros del team) ya que la idea era ir juntos hasta el kilómetro 15 y después ver cómo estaba cada uno.



Lo bueno del circuito de los 21k Rosario es que si bien tiene algunas cuestas, los últimos kilómetros son en bajada y permiten terminar la carrera con todo. El plan de carrera fue bien y en grupo hasta el km 13 (a un parcial de 4'15 xKm) donde empecé a sentir una molestia en el abdomen y me fui quedando solo ya que no podía acelerar mas.
Esto no impidió disfrutar la carrera pero lo cierto es que la llovizna y la humedad hicieron que corriera mojado desde el kilómetro 0.
Lo único en lo que pensaba era en llegar hasta el 18 para poder empezar a aprovecharme de la pendiente y ver si en esos kilómetros podía ganar unos segundos. Y así fue... llegó la tan ansiada bajada y empecé a soltar los brazos, a alargar la zancada y a dejarme llevar sabiendo que ya estaba todo hecho, solo quedaba llegar.




De repente apareció el arco de llegada, el reloj y la alegría al ver que a pesar de todo (y por muy poco) estaba logrando una nueva marca en Media Maratón. Despúes de llegar y elongar venía lo mejor de todo... por lo que todos (o al menos yo) corremos... El "tercer tiempo". En esta oportunidad teniamos budines varios, frutas y medialunas y me encargué de probar cada una de las opciones.
Luego llegaría el almuerzo entre amigos y la vuelta con la ilusión de poder hacerlo mas seguido.

Que lindo es viajar para correr... o correr para viajar. 
Ese es el espíritu de RunnTheWorld.

Gracias Movius, Sox y NoAflojes por acompañarme siempre.

Hoy les presentamos a Sebastián, un runner uruguayo que va a estar debutando este domingo en la maratón de Montevideo y va a contarnos su experiencia.


Maratón Montevideo


Nombre Completo  
Sebastián Amaya

Apodos  
Seba.

Edad  
33.

Profesión 
Periodista.

Runner desde  
Corro desde 2002, me considero "runner" desde 2012.

Primer Maratón  
Montevideo 2014, este domingo. 

Maratón Montevideo


Ciudad de Residencia  
Montevideo (pero soy de Florida, Uruguay).

Carrera más lejana/exótica 
Me quedo con La Doble San Antonio de Piriápolis o El Sendero de Los Carros en Florida, ambas en Uruguay.
Qué hay en tu valija Runner 
El reproductor MP3, algún abrigo para los días fríos y ticholos (cuadritos de dulce de banana brasileños) para cuando hay que hacer fondos largos.
Tarde pero seguro... acá tienen un pequeño informe con las mas destacadas maratones que se corren por el mundo durante el mes de Mayo:

El fin de semana pasado se corrió la edición número 29 del maratón de Hamburgo


Maratón Hamburgo

Este fin de semana hay varios eventos muy interesantes. Para empezar, el domingo 11, la Primer Edición del Maratón de Montevideo.
Ese mismo día se llevará a cabo en España (en la ciudad de Vitoria) el Maratón Fiz en su 12 edición.
También ese fin de semana en Praga estarán corriendo 10k, 21k y 42k.

Maratón Praga

Maratón Fiz


El 17, una de las carreras mas exoticas del mundo: El maratón de la Muralla China


Maratón Muralla China

Y el 18 en Lima también se corre el maratón, con mas de 14000 inscripto.


Maratón Lima


Y el último fin de semana del mes se corren en Ottawa (Canadá) 10k, 21k y 42k. Y el domingo 25 otro evento RockNRoll Series, la maratón de Liverpool.


Maratón Ottawa

Maratón Liverpool



En esta oportunidad les presentamos a Nacho Ordoñez, un nuevo runner viajero que estará corriendo este fin de semana el Raid Columbia en el norte argentino.


Nombre Completo  
Ricardo Ignacio Ordoñez.

Apodos  
Nacho.

Edad  
33.

Profesión 
Empleado bancario.

Runner desde  
2011.

Primer Maratón  
Buenos Aires 2012.

Maraton Rosario 2013
 
Mejor Marca en Maratón
03:45:12 Rosario 2013.

Ciudad de Residencia  
Buenos Aires.

Carrera más lejana/exótica 
Xtrail Columbia 2014, Huerta Grande, Córdoba. Una carrera de trail run de 25k.

Xtrail Columbia 2014
Qué hay en tu valija Runner 
Lo necesario para correr, zapatillas, pantalones cortos y una remera.

Próximo Destino
Raid Columbia De los Andes 2014 en Salta y Jujuy.
 
Luciano Pared nos cuenta su experiencia en Kiev, donde viajo para entrenar y correr los 10k dentro del contexto de la Maratón de Kiev:

Llegué a Kiev el 21 de abril. Me acompaña una atleta que es Triatleta de selección de Ucrania, su nombre es Dasha, entrenamos juntos, pero cada uno realiza su actividad.
El 27 de abril era la carrera, me desperte muy temprano, eran las 5:30 am y ya era de día. Desayune y luego fui a un punto de encuentro, allí me esperaba Anthon, el hermano de Dasha, junto a su mujer y amigos/as. 
Hicimos la entrada en calor con Anthon, minutos previos quizas por los nervios tuve que ir al baño, había una cantidad importante de gente esperando, esto es anecdotico por que cuando salí del baño ya largaba la carrera, por lo que salí de inmediato a la zona de largada y empece a pasar runneres hasta que en el km 2,5 pude estar entre los primeros 20, fue en ese Km donde me empece a sentir perdido, pues habia 42k individual, 42k con postas, 21k individual, 10k individual y 5k individual... se largaba en horarios diferentes, y empece a ver algunos runners que ya estaban volviendo, y a la derecha había muchos runneres más que estaban corriendo, como no entendía si habia largado en el momento correcto o no, decidi preguntar, logicamente las respuestas fueron en Ruso, no entendía nada, decidi hacerme entender por medio de señas, hasta que un runner se acerco y me dijo que el tambien estaba en los 10k, todo este trayecto de incertidumbre lo tuve desde el km 1 hasta el km 3, recuerdo que cuando iba unos 500mts pense en volver, pero decidi seguir.


Fue entonces en el KM 3 donde empece a acelerar un poco, pase otros runners más, pero al primero no lo veía, vinieron los puentes y fue una subida muy larga que fatigo mucho mis piernas, fueron dos puentes, dos subidas a la ida y dos subidas a la vuelta, no estoy acostumbrado a ese tipo de cuestas y me costo ritmo de carrera, finalmente logre pasar a varios runners pero las piernas ya no eran las mismas del comienzo, decidi mantener un ritmo y no fatigarme más, llegando al km 8 podía ver a los primeros, pero sabía que no me quedaban suficientes km para poder alcanzar por lo que decidi mantener la posición, en el km 9, me pasa un runner y como ya no variaba mi posicion objetiva que era estar entre los 3 primeros no acelere ni intente ganar la posicion nuevamente. Finalmente llegue en el octavo lugar. Sinceramente, no me sentí conforme, hubo variables que no me ayudaron, pero ya habra oportunidades en otras carreras de disfrutar y salir con más concentración. 
Al cruzar la meta escuche mi nombre y eso me puso contento, eran los gritos de aliento de Katerina (mujer de Anthon) y sus amigas. 

Me llevo un gran recuerdo y experiencia de Kiev.
En esta oportunidad nos tomamos la libertad de hacerle este pequeño cuestionario a un runner que no es argentino pero que comparte 3 pasiones conmigo: correr, viajar y la creatividad. 
Les presento a Oscar Alonso, a quienes muchos de ustedes deben conocer como "72 Kilos" por sus excelentes viñetas sobre el running en 72kilos.com


Nombre Completo 
Oscar Alonso

Apodos
72kilos

Edad
30

Profesión
Creativo Publicitario

Runner desde 

2008
 
72kilos Maratón de Tokyo

 

Primer Maratón 
Tokyo (2012)

Mejor Marca en Maratón 
3:28:07 (pero en mi cabeza está transcrita así: ::)

Ciudad de Residencia 
Madrid

Carrera mas lejana/exótica 

Maratón de Tokyo

Qué hay en tu valija Runner 
Normalmente viajo con muy poco. Y cuando voy a correr, también.
Zapatillas, calcetines, pantalón, camiseta y reloj.

Próximo Destino
No hay ninguno cerrado todavía. (Chicago y Trail del Monte Fuji) 
 
Para finalizar, dos viñetas seleccionadas por Oscar para hablar de "llegadas de maratón":
 




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