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Maratón de Boston por Lili Muiño



By  Pablo Di Corrado     9:30    Etiquetas:,,, 
There’s only one Boston!! Tal cual lo indica su slogan Boston es una de las maratones más lindas, por su recorrido y su gente, pero también de las más duras que he corrido, aunque esta expresión podría relativizarse tal vez si el tiempo hubiera sido más benévolo. De todos modos mi lección aprendida es que para ir a Boston hay que estar realmente preparado física y mentalmente porque las constantes subidas y bajadas son el leiv motiv del recorrido, entonces para no sufrir y disfrutar la carrera hay que estar bien entrenado.

Voy a tratar de no repetir comentarios del otro cronista corredor David a quien felicito por el tiempo que logró, pero si quiero destacar, porque creo que los organizadores de carreras en Argentina deben aprender de esto, la impecable organización de la carrera: es tan rápido el retiro del número, la remera y los regalos de los sponsors que te dan realmente ganas de quedarte en la expo maratón y sacarte fotos en cuanto rincón tenés libre para palpitar la emoción de correr esta distancia. 
No hace falta nada más que una identificación, en este caso nos habían enviado el pasaporte runner por correo, para ingresar primero a la mesa donde por número de corredor te dan el BIB NUMBER con el chip incluído, y luego por talle y género se retira la bolsa YA PREPARADA con la remera y los regalos. No hace falta deslinde, ni certificado médico, ni comprobante de pago, todo esta chequeado en el sistema. De aquí en más ni hablar de la organización el día de la carrera, impecable salvo por un detalle: no daban frutas, algo que me hubiera venido muy bien!!! 


En mi caso clasifiqué con el tiempo que logré en la maratón de Rosario en 2014 de 3.30.30, bastante holgado en relación a lo que me exigían para mi rango de edad 50-54, lo cual me permitió inscribirme el primer día de apertura y asegurarme el ingreso. 
Estuve en EEUU casi un mes antes de la carrera ya que visité a mi hija mayor que esta viviendo en Austin (Texas) con su marido, ambos realizando estudios de posgrado. Pude entrenar en Austin con  un terreno similar al que luego me presentó Boston de colinas, e incluso participé de los 10 km de la ciudad con un tiempo muy bueno considerando los desniveles de 45 minutos, quedé tercer puesto en la categoría una semana antes de la maratón. Lo que si me faltó fue preparación física ya que ese mes previo no hice trabajo de gimnasio, creo que esto lo sentí a partir del km 25 en Boston.
El día de la carrera mi turno era la tercera oleada (wave 3) en el primer corral. Llegué a la villa de los atletas en Hopkinton (una especie de barrio cerrado con casas muy lindas) a las 9.00 am y mi horario de largada era 10.50. Si bien no faltaba nada en cuanto a bebidas y comida el frío era insoportable, y como no tomo café porque me cae mal me fue imposible entrar en calor, a pesar de lo cual la espera se me pasó rápido y pronto estaba camino al corral donde increíblemente logré estar en adelante por primera vez en 17 maratones que tengo en mi haber!! Fue super emocionante porque además presencié el ritual del disparo que nos dio la orden de largada.
El recorrido arranca con una bajada increíble y por tanto el ritmo es infernal, aquí cometí el error, elegí una mala estrategia ya que hasta el km 21 fui más rápido de mi promedio normal (hice en 45 los 10 km y 1.39 los 21 km) y por tanto a partir del km 25 empecé a sentir que las piernas ya no estaban tan bien como para sostener el ritmo. No llevé guantes y tenía las manos congeladas ya que llovió a lo largo de los 42.195 km con apenas 3 grados de temperatura. No podía abrir el cierre de mi campera impermeable para sacar las gomitas gu que además estaban congeladas!!. A partir del km 25 tuve que pararme en los puestos de agua y gatorade porque tenía las manos tan congeladas que se me caía el vaso si quería hacerlo corriendo. Por tanto del km 30 en adelante todo fue padecimiento y seguir adelante como pude ya casi acalambrada y tratando de sobrellevar cada subida, bajada y falso plano que presentaba el terreno. 


Esta vez como nunca antes me pasó, la cabeza me hizo terminar en un tiempo decoroso de 3.37.48. Pensar en mi familia, sobre todo que mi esposo que siempre corre conmigo esta vez no estaba, mi hija mayor que me estaba siguiendo y esperando en la meta, el constante aliento del público que además en los últimos 5 km se hace ensordecedor, todo contribuyó para que pudiera llegar. Pasar la meta fue todo un logro, o al menos así lo sentí yo después de pasar tanto frío y cuando ya el cuerpo no me daba para más. Fue una odisea llegar caminando hasta el meeting family para encontrarme con mi hija, temblaba, no podía hidratarme y casi ni caminar pero la medalla ya la tenía colgada y la llevaba con orgullo.
BOSTON STRONG!!! Con esta frase se embanderan los negocios, las calles y la vestimenta de la gente después del atentado de 2013, nada más representativo para mi experiencia. Ahora me espera otra de las mayors Berlín en septiembre, no hay descanso porque los maratonista siempre queremos más.

About Pablo Di Corrado

Soy Diseñador Gráfico de la UBA y corredor amateur desde 2008. Maratonista desde Buenos Aires 2011. Me enamoré de la distancia y sueño con recorrer el mundo de maratón en maratón. Mi primer gran objetivo es correr las 6 World Marathon Majors. En 2016 entré por sorteo y corrí el Maratón de New York, en 2017 tuve la misma suerte para el Maratón de Berlín donde clasifiqué con mi tiempo para correr en 2018 en Chicago.

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