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Maratón. Una vida (por Nico Gonzalez Confeggi)



By  Pablo Di Corrado     22:22    Etiquetas:,, 
Un maratón es una vida entera en un ratito. Empezás de a poco, repleto de miedos ante lo desconocido. Si bien corriste ya muchas 10k o media maratones, sabés que es un grandísimo error el cálculo matemático de los kilómetros: un maratón no son dos medias, ni cuatro 10k. Un maratón es un maratón. Son 42,195km de pura vida.
Vas tranquilo. Cuando pasás los 10k sentís que sos Superman, que todavía podés correr 100k si fuera necesario. La energía, la ilusión, y tu propio ego ante tanta gente que te aplaude y te da fuerza, están en su mejor momento. Esa sensación de pubertad adolescente se extiende bastante, por lo menos hasta el km 20/25, cuando empezás a sentir que “ya no sos el de antes”. Paralelismo instantáneo con los “casi 30 pirulos”, que llegando la hora de salir un viernes a la noche no podes mantener los ojos abiertos. Después de los 30k, ya te dieron tanta manija con el hijo de puta del MURO que te lo terminás chocando de frente. Como cuando te avisan que tengas cuidado con la mesita que está al lado de la puerta y te partís el dedo chiquito del pie 500 veces consecutivas. El cansancio empieza a sentirse de verdad, aparecen los dolores articulares, musculares, calambres, posible incontinencia o desesperación por un baño por los 700 litros de agua que tomaste para no deshidratarte.
Después del km 35 y hasta el km 40 pueden aparecen pensamientos negativos tales como “nunca más en la vida corro”, o “Dios, terminá con este sufrimiento”, y hasta el famoso “cómo se apaga esto?”. Este momento de la vida es crucial, es tiempo de definir tu futuro, si vas a ser un maratonista, o vas a ser el que lo intentó y no pudo lograrlo. Cada kilómetro hasta llegar al 40 es extremadamente largo y las piernas parecen emperradas en no seguir. ¿Y tu cabeza qué dice? “¡No existe ninguna posibilidad de quedarme acá!”.
Acá abro un paréntesis. Dicen que cuando corremos, lo hacemos solos. Que el running es un deporte individual. Que somos “nosotros, contra nosotros del ayer”. Son todas verdades, pero ninguna absoluta. Creo plenamente que ninguno de nosotros corre solo en ningún momento de la carrera. Primero que estamos rodeados de otros locos y valientes guerreros espartanos compartiendo esta  aventura sin precedentes. Toda la gente del público te aplaude y te grita y te llena de energía positiva. Nuestra familia, amigos, parejas nos esperan en la meta. Sí! Nos están esperando a nosotros! Llenos, llenísimos de orgullo y emoción. No podemos fallarles! Se murieron de frío toda la mañana y se levantaron más temprano que nosotros para prepararnos el desayuno, atendernos y colaborar a que toda nuestra mañana sea un poco más simple. Pero también hay un cuarto grupo de personas que nos acompañan, y probablemente sean lo más importantes, que son todos aquelos que por distintos motivos no pudieron estar ahí físicamente con nosotros. Que no están, pero están. Que los seres humanos somos energía no es algo que descubra yo, y muchísimo menos si estamos hablando de personas durante un Maratón. Este grupo de gente hermosa nos acompaña en absolutamente todo el recorrido. Son lo únicos que tienen el privilegio de correr con cada uno de nosotros el total del Maratón. Ellos, como nosotros, durante todo el año se preparan intensamente (muchos sin siquiera saber que van a correr un Maratón) para ser nuestras liebres más efectivas. La mayoría de ellos seguramente los veamos y los sintamos de tal manera sólo este día en todo el año calendario, porque la vida  a veces es muy puta y decide que sólo podamos compartir momentos así, mientras hacemos lo que más nos gusta con pasión y exigimos nuestro cuerpo etéreo a una situación extremadamente límite. Al resto los veremos en las semana posteriores y les agradeceremos por habernos empujado los momentos más duros desde su casa enviando la mejor de sus energías. Nunca corremos solos. En ningún instante de la maratón, ninguno de nosotros estamos solos. Gracias a todos ustedes por la compañía y el apoyo. Gracias por cada grito de aliento y cada aplauso desconocido. Gracias a los que me acompañan mañana. Gracias a los que me acompañaron alguna vez. Gracias a los que voy a poder saludar en la semana, y a los que abrazo con el alma cuando el cronómetro se detenga. Muchas gracias también a los amores perdidos en el camino que tanto nos enseñaron y nos apoyaron, también a los que nos dijeron que no íbamos a poder, que estábamos locos; a los que hoy están lejos, y a los que están cerca, a los que están y a los que ya no pueden, aunque les encantaría.
Pasando el km 40, como podemos leer, ya estamos viejos y nostálgicos. La gente que nos quiere está con nosotros y sabemos elegir cada paso que damos con la madurez y la experiencia necesarias para que sean pasos sumamente firmes (¡lo más firme que podemos!). Estamos hechos. Lo logramos. Cumplimos con el mandato y podemos esperar el desenlace, relajados. Volvemos a disfrutar de los kilómetros. Fueron muchos años de trabajo intenso y cansador.
Ya no existe el dolor. Todo es felicidad y luz. Energía pura. Nos invade la emoción, la idea de abrazarnos con todos se apodera de nuestro corazón. Me encantaría detenerme y hacer hincapié en el momento que todo el universo deja de existir, cuando entre la multitud vemos ESOS ojos y ESA sonrisa que tanto veníamos esperando sentir. Acá cada uno tendrá su musa. Yo me la reservo para mí. Felicitaciones. Ya sos maratonista.
Mañana, automáticamente después de la meta, este ciclo vuelve a comenzar. Durante los próximos meses, vas a gestar en tu alma una nueva vida, que va a ser (re)corrida en tu próxima maratón. Claramente, Encarna y Toñi Salazar, del dúo español Azúcar Moreno, no eran maratonistas. O en serio, vos, maratonista, ¿crees que sólo se vive una vez?
Éxitos mañana, colega! Buena vida!

Nicolas Gonzalez Confeggi
Voy por mi quinta maratón, aunque todas son siempre mi primera vez.


About Pablo Di Corrado

Soy Diseñador Gráfico de la UBA y corredor amateur desde 2008. Maratonista desde Buenos Aires 2011. Me enamoré de la distancia y sueño con recorrer el mundo de maratón en maratón. Mi primer gran objetivo es correr las 6 World Marathon Majors. En 2016 entré por sorteo y corrí el Maratón de New York, en 2017 tuve la misma suerte para el Maratón de Berlín donde clasifiqué con mi tiempo para correr en 2018 en Chicago.

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