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Carlos Andrada: Maratón 1. Nueva York



By  Pablo Di Corrado     22:25    Etiquetas:,,, 
¡Todos tenemos un plan! Al menos si vamos a correr una maratón, y mucho más aún si vamos a correr 4 maratones en 3 semanas.

Charlie Andrada Maratón Nueva York

El hecho de compartir el vuelo y el hotel con muchos de mis compañeros de running team lo hizo todo en un principio muy ameno y divertido, incluso viviendo la fiesta del desfile de banderas que las delegaciones de todos los países realizan un par de días antes donde sería el lugar de llegada de la carrera. Sin embargo, rápidamente noté que los rostros, sensaciones y sentimientos eran diferentes: mientras los demás sabían que ese domingo 1° de noviembre dejarían absolutamente todo para hacer sus mejores marcas y al día siguiente se tomarían el avión de regreso, yo debía ser mucho más cauteloso y consciente que al día siguiente lo único que sabría es que mi carrera (y mis vacaciones) recién habían comenzado. Decidí mantener esta "locura" en el más absoluto de los secretos (sólo mis entrenadores lo sabían); era algo personal, mi rodilla y yo contra esas 4 carreras, nada más.
¿Y cuál era ese plan? Debía pensarla como una carrera en 4 partes, nunca en 42 kms. sino en los casi 170 kms. que debía recorrer. Para ello tenía que elegir un ritmo para ir muy holgado y terminar cada una de las "partes" lo más entero posible, pensando en cuidarme la rodilla lesionada y en las maratones por venir. Sin buscar tiempos, sobrado, pero tampoco paseando, claro. Teniendo en cuenta lo poco que había entrenado durante el año me pareció que 4 horas por carrera estarían bien, que podría disfrutar y llegar así al arco final de la última prueba en Filadelfia.

El día de la carrera, brillantemente organizada, llegamos muy temprano pues el bus nos llevó directamente a Staten Island  sin necesidad de subirnos al ferry, y cuando llegó la hora de que la segunda oleada del corralón azul escuchara el cañonazo de salida, la suerte ya estaba echada. El enjambre de corredores y la subida al Verrazano lo hacen al principio todo un poco lento, pero una vez que se lo abandona para entrar en Brooklyn y se empieza a disfrutar del millón y medio de personas que te alientan a tu paso a lo largo de los 42.195 mts. uno puede cometer el error de trasladar esa algarabía en mayor velocidad y así salirse de lo previamente estipulado. Todo es una fiesta pues los estadounidenses tienen muy claro que el deporte es un show, y así escuché hasta el cansancio a personas que me alentaban con el "go, Charlie, go" al ver la inscripción de mi nombre en la remera con la que corría, y "choqué los cinco" con la mano de cuanto niño me extendió la suya y canté cada tema interpretado por las bandas que tocaban al paso. Subimos por la tercera y luego la cuarta avenida y al llegar al km. 10 me quito los guantes porque todo el frío que suele hacer en esta prueba este año dijo ausente. Entre los kms. 15 y 20 y ya transitando por el coqueto Williamsburg noto que el pinchazo que me transmitía la rodilla en cada paso comienza a desaparecer y así llego a Queens y transito el duro Queensboro Bridge que te deposita en Manhattan con más ánimo aún, como si toda aquella fiesta no fuera motivo más que suficiente. Una larga embestida por la First Avenue hasta el puente que te cruza al Bronx y otro puente más hasta el Harlem  donde una banda me recibe con el tema de U2 que habla del ángel de ese barrio. De inmediato la parte más dura de la carrera con una larguísima trepada por la Quinta Avenida y paralelos al Central Park al que ingresamos subiendo y bajando y la emoción se hace total cuando visualizo varias banderas argentinas que me empujan con ese grito tan nuestro ¡ Vamo´ Argentina, carajo ! Central Park West, la llegada y una emoción contenida; acabo de ser parte de uno de los eventos deportivos más lindos del mundo. El reloj me marca el tiempo esperado, estoy intacto, nada de cansancio, nada de dolor, todo tal cual lo planeado.

Al día siguiente uno se pasea orgulloso por toda la ciudad con la medalla colgada y recibe
el "congratulations" de muchos desconocidos que lo ven a uno casi como un héroe.

Así, el lunes por la mañana en Times Squares presencié con mi presea el programa de t.v. Good Morning América que emite la cadena ABC y en donde estaba invitada una cantante que me encanta: Alanis Morisette. Ella, quien ya corriera la maratón de New York un par de veces, al pasar a mi lado tomó mi medalla, la miró, me miró a los ojos y con la más bella sonrisa me felicitó con un "Good job" que jamás olvidaré. Pero esto, esto recién comenzaba, pues la maratón de Harrisburg ya me tenía asignado mi dorsal.



About Pablo Di Corrado

Soy Diseñador Gráfico de la UBA y corredor amateur desde 2008. Maratonista desde Buenos Aires 2011. Me enamoré de la distancia y sueño con recorrer el mundo de maratón en maratón. Mi primer gran objetivo es correr las 6 World Marathon Majors. En 2016 entré por sorteo y corrí el Maratón de New York, en 2017 tuve la misma suerte para el Maratón de Berlín donde clasifiqué con mi tiempo para correr en 2018 en Chicago.

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